Todos conocemos el escenario en el que se encuentra la selección chilena de fútbol. Habiendo empezado de la peor forma las clasificatorias a Brasil 2014, luego de quedar eliminados de la Copa América de Argentina con un rival de bajísimo nivel. Ahora, la culpa no es esencialmente de Borghi.
El "Bichi" tiene su estilo y en algunos equipos le ha dado frutos. Si bien, en Colo Colo 2006 nacían figuras mundiales como Alexis Sánchez o Matías Fernández, la tarea del técnico fue fundamental para estructurar al mejor equipo chileno de la década. Es, en general, un buen entrenador, es por eso que se hace difícil criticarle aspectos técnicos a la selección, porque seguramente Borghi sabe más de fútbol que todos los que lo miramos desde afuera.
¿Qué se puede criticar? Los aspectos que no son estrictamente futbolísticos, como la disciplina, el compromiso, el orgullo y el coraje. Pero estos temas, no recaen precisamente en el técnico, sino en los jugadores. Quizás se deba al irrenunciable "hueveo" que proponen jugadores como Valdivia o a la falta de liderazgo del capitán (Bravo), pero al no tener un cuerpo técnico que les exija que desarrollen estas características (como lo hacían Bielsa y Bonini), el equipo se ha trastocado.
Quiero decir, que los mismos jugadores que en el camino a Sudáfrica 2010, que demostraron valentía, huevos, disciplina, amor por la camiseta, entre otros; hoy deben responder de la misma forma, envalentonados. Ya se quedaron callados (salvo una minúscula conferencia de prensa), cuando hubo que defender a Bielsa. Hoy tienen que sacar la voz, demostrar convicción dentro y fuera de la cancha.
Con un entrenador molesto y decepcionado de la ANFP(con justa razón), con una hinchada intranquila y un escenario adverso, rogamos, los amantes del fútbol, que ustedes, los jugadores, tomen cartas en el asunto y nos devuelvan -aunque sea temporal y engañosa- un poco de alegría.